Fernanda Andy / José Barrionuevo
© 2026, Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, “FIECYT”
ISSN 3103-1129
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Se aplicaron técnicas de análisis documental y revisión bibliográfica para sistematizar normas,
doctrina y jurisprudencia; hermenéutica jurídica para interpretar el alcance de los derechos
en conflicto; análisis crítico del discurso para identificar supuestos ideológicos; y análisis
comparado con experiencias de otros países latinoamericanos para identificar buenas
prácticas normativas.
Esta combinación de materiales y métodos permitió contrastar la regulación formal del
trabajo con la realidad de la economía informal en Ecuador, evidenciando vacíos normativos,
limitaciones en la aplicación del marco legal y proponiendo lineamientos para fortalecer la
protección de los derechos fundamentales de los trabajadores.
RESULTADOS
La economía informal en Ecuador comprende actividades fuera del marco legal, sin contratos
formales, evasión fiscal ni acceso a seguridad social (Novillo Saltos, 2022; Pauta Aguinsaca,
2025). Este fenómeno afecta directamente los derechos laborales fundamentales y evidencia
un conflicto entre la libertad económica y la protección del trabajador. El crecimiento del
empleo informal genera trabajo sin respaldo de derechos ni cobertura social, afectando el
derecho al trabajo digno y profundizando desigualdades, especialmente en sectores de trabajo
independiente, digital y en mujeres (Gallegos & Villacrés, 2024; Torres Cachago, 2023;
Ramírez & Trelles, 2023).
La informalidad laboral refleja un marco jurídico insuficiente y se vincula con pobreza
y falta de protección estructural. La normativa actual permite condiciones laborales precarias,
evidenciando la necesidad de reformas integrales para garantizar estabilidad y seguridad
(Rea, 2024; Navarro et al., 2021; Paredes & León, 2025). La evolución histórica del derecho al
trabajo muestra avances normativos desde el Código Laboral de 1938 hasta la Constitución de
2008, que reconoce el trabajo digno como derecho fundamental, complementado con la Ley
de Justicia Laboral de 2015 (Benavides, 2017; República del Ecuador, 2008; García Martínez,
2019).
El surgimiento de plataformas digitales ha generado empleo precario sin derechos
claros, evidenciando la necesidad de actualizar el marco normativo y promover políticas que
faciliten la formalización y extiendan la protección social (Trelles et al., 2023; Cisneros, 2018;
Mendoza Bazurto, 2025). La informalidad se asocia con precariedad, bajos ingresos e
inestabilidad, problemática que se intensifica en el empleo digital, donde existen debates
sobre su carácter subordinado o autónomo (Trelles et al., 2023; Pinos Crespo, 2024).
Las causas estructurales incluyen limitada oferta de empleo formal, pobreza, bajos
niveles educativos, deficiencias institucionales, altos costos tributarios y trámites complejos,
consolidando la informalidad como estrategia de subsistencia. La pandemia de COVID-19
exacerbó el desempleo y subempleo, intensificando la informalidad, especialmente en el
empleo digital (INEC, 2022; OIT, 2023; CEPAL, 2021).
El trabajo digno es un principio central del derecho ecuatoriano e internacional, que
asegura condiciones laborales justas, estabilidad, remuneración suficiente y protección social
(OIT, 2023; Constitución, 2008, arts. 33 y 326). Sin embargo, más del 53 % de la población
ocupada trabaja en condiciones informales, sin contratos ni cobertura social, evidenciando
vulnerabilidad estructural (INEC, 2025; CEPAL, 2021). La libertad económica, reconocida en
la Constitución (arts. 284 y 326), impulsa la iniciativa privada y el trabajo autónomo, mientras
que los derechos laborales buscan protección efectiva, generando tensiones cuando políticas
públicas flexibilizan el empleo, afectando estabilidad, seguridad social y negociación colectiva
(CEPAL, 2021; OIT, 2023).
El marco normativo combina principios constitucionales, administrativos e
internacionales. La Constitución, normas como la LOSEP y reformas recientes, incluida la del