Enma Carmen Leiva Sánchez
© 2025, Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, “FIECYT”
ISSN 3103-1129
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para poder fundamentar sólidamente lo indispensable para la educación y generar
aprendizajes significativos en la vida de los educándoos.
En ese mismo sentido, Piotrowski (1999) comenta que el proceso educativo se hace real
cuando los actos del educando y del educador obra insistentemente la visión filosófica del
hombre y, de manera constante los valores. En tal virtud, la eficacia del arte de educar queda
insertada en la armonía de las relaciones entre las situaciones concretas del proceso educativo
que busca establecer el docente y el estudiante con el propósito de efectivizar la práctica de
valores en las actividades dentro y fuera del aula.
Cabe agregar, que, en la educación, un lugar especial está reservado a los valores
morales que, de forma decisiva, ayudan a la formación de la personalidad. En efecto, la crisis
axiológica, de la cual está presente en todas las sociedades y manera especial en el campo
educativo, se debe ir subsanando situaciones de violencia, delincuencia, corrupción,
injusticias, humillación, soberbia entre otros, y así responder a estas nuevas expectativas
urgentes y así sembrar valores en el proceso de formación en los mismos. Resulta oportuno
mencionar que, en la actualidad se exige un comportamiento digno, pero por falta de buenos
principios éticos se van perdiendo ciertos valores importantes en la vida. Por lo que es muy
necesario reconstruirlos en los hogares la llamada práctica de valores y así superar la crisis
axiológica en la sociedad oscura y de escasa posibilidades de un horizonte lleno de paz,
respeto, responsabilidad y tolerancia.
En la actualidad hablar de crisis es una oportunidad para resaltar la irrisoria práctica
de los valores en la sociedad; por ende, la crisis es un cambio negativo, una realidad compleja,
difícil e inestable durante un proceso. Por lo tanto; en algunos casos también hace referencia
a un contexto de escasez y/o insolvencia.Por consiguiente, la palabra crisis procede del latín
crisis, que deriva del griego κρίσις krísis (RAE, 2020). En tal virtud, la crisis de valores se
refleja en la violencia, delincuencia y corrupción generalizadas. Ruiz (2019) afirma que, para
sobrevivir, los pobres no pueden darse el lujo de tener valores; para pasarla muy bien, los
ricos pueden darse el lujo de no tenerlos.
La crisis axiológica es está relacionada con el contexto sociocultural de manera amplia
del cual la juventud es parte, de tal forma, que no se puede aislar a la juventud de este
contexto. Por ende, Dos Anjos (1999) expresa que la crisis de valores morales de la juventud
debe ser vista desde el contexto bíblico de los signos de los tiempos, provocadores no
simplemente de una acción misionera, sino también de una revisión interna, espiritual y
organizacional de la propia Iglesia. Esta situación, trae como consecuencia el descarrilamiento
de los jóvenes, quienes se encuentran sin ningún tipo de protección ni orientación y lo más
importante, la falta de amor por estas personas que están a cargo de ellos. En ese mismo
sentido, el hombre de hoy contempla en su conciencia un gran vacío de valores, no es posible
separar la crisis de valores de la crisis social.
Por lo tanto, es necesario más educación, principios morales y deberes que se inserten
en las personas, y desde ahí, se vayan generando semilleros de valores que sean capaces de
llenar el vacío existencial y se clarifique la confusión y desorientación. Para ello se necesita
despertar y adquirir conciencia mediante el razonamiento, por tanto, la única vía posible es el
saber, el de la palabra verdadera, la palabra política que nunca ha sido ni podrá ser otra cosa
sino obra de educación paciente y constante.
Cabe resaltar, que la superación de la crisis es esencial para atraer la paz y mantener
la armonía en la humanidad. Sin duda, quienes poseen el razonamiento juicioso tienen el
deber de promover la educación y la ética a fin de establecer puentes que impidan la violencia
y los antivalores. En las instituciones educativas, existe la preocupación por superar la crisis
de valores de los estudiantes que diariamente se suscita debido al comportamiento