ISSN 3103-1129
Marzo, 2024
Vol. 2, No. 3, 14-23
https://doi.org/10.53877/stqcc642
KIRIA, 2(3), 2024 Revista Científica Multidisciplinaria
https://revistasfiecyt.com/index.php/kiria
Emocionalidad y su relación con el proceso de aprendizaje en estudiantes
universitarios desde la complejidad
Act of learning and emotionality in university students an analysis from
complexity
Migdalia Janeth Sulbarán Brito
Profesora de la Universidad Tecnológica Indoamérica. Ecuador.
migdaliasulbaran@uti.edu.ec
https://orcid.org/0000-0003-3304-8863
José Clemente Mora Rosales
Profesor de la Universidad Tecnológica Indoamérica. Ecuador.
josemora@uti.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-6414-7947
Fecha de recepción: 20 de noviembre de 2023
Fecha de aceptación: 8 de enero de 2024
Fecha de publicación: 01 marzo de 2024
Como citar: Sulbarán-Brito, M. J. y Mora-Rosales, J. C. (2024). Emocionalidad y su relación con el proceso de
aprendizaje en estudiantes universitarios desde la complejidad. KIRIA: Revista Científica Multidisciplinaria. 2(3), pp.
14-23. https://doi.org/10.53877/stqcc642
RESUMEN
El acto de aprender conlleva muchos aspectos, entre ellos la emocionalidad que incide de
manera directa razón por la cual se ha realizado este estudio centrado en determinar si el
aprendizaje de los estudiantes universitarios se afecta con la emocionalidad. Se adoptó un
enfoque paradigmático socio-crítico, con una perspectiva cuantitativa, empleando un diseño
no experimental y transversal. El estudio fue de tipo descriptivo y nivel de campo
documental. La muestra incluyó a 173 estudiantes de diferentes carreras en el Instituto
Superior Universitario Stanford. La técnica utilizada fue una encuesta, y el instrumento
consistió en un cuestionario de 10 preguntas. Los datos se analizaron utilizando el programa
Statistical Package for the Social Sciences v26, obteniendo un rango de Alfa de 0,95, lo que
indica una alta fiabilidad. La prueba de normalidad Kolmogorov-Smirnov mostró para la
variable aprendizaje un estadístico de prueba (D) de 0.264, con 173 grados de libertad y un p-
valor de 0.000, mientras que para la variable emoción, el estadístico de prueba fue de 0.337,
con 173 grados de libertad y un p-valor de 0.000, evidenciando que los datos no seguían una
distribución normal. El índice de correlación fue de 0.633, revelando una conexión positiva de
magnitud moderada entre ambas variables. Esto respalda la hipótesis alternativa que sostiene
que la emocionalidad influye en el proceso de aprendizaje de los estudiantes universitarios.
En conclusión, se establece que el proceso de aprendizaje puede verse afectado por la
emocionalidad.
PALABRAS CLAVE: proceso de aprender, emocionalidad, complejidad.
Migdalia Janeth Sulbarán Brito / José Clemente Mora Rosales
© 2024, Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, “FIECYT”
ISSN 3103-1129
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ABSTRACT
The act of learning involves many aspects, including emotionality, which has a direct impact,
which is why this study was carried out focused on determining whether the learning of
university students is affected by emotionality. A socio-critical paradigmatic approach was
adopted, with a quantitative perspective, using a non-experimental and transversal design.
The study was descriptive and documentary field level. The sample included 173 students
from different majors at Stanford University Institute. The technique used was a survey, and
the instrument consisted of a 10-question questionnaire. The data were analyzed using the
Statistical Package for the Social Sciences v26 program, obtaining an Alpha range of 0.95,
indicating high reliability. The Kolmogorov-Smirnov normality test showed for the learning
variable a test statistic (D) of 0.264, with 173 degrees of freedom and a p-value of 0.000, while
for the emotion variable, the test statistic was 0.337, with 173 degrees of freedom and a p-value
of 0.000, showing that the data did not follow a normal distribution. The correlation index was
0.633, revealing a positive connection of moderate magnitude between both variables. This
supports the alternative hypothesis that emotionality influences the learning process of
university students. In conclusion, it is established that the learning process can be affected
by emotionality.
KEYWORDS: learning process, emotionality, complexity.
INTRODUCCIÓN
Pensar en el acto de aprender conlleva establecer una relación multidisciplinaria que invita a
revisar los sistemas humanos, sociales, medioambientales. Ahora bien, esas características
resultan esenciales en el enfoque complejo, que de acuerdo con Ballesteros y Solana (2013)
incluyen la intricación, estructura y surgimiento; la interconexión, multidimensionalidad y
transdisciplinariedad; el diálogo; la auto explicación ecológica (relacionada con una manera
de razonar más ecologizada); lo holográfico; el suceso; la unidad múltiple; y los aspectos de
retroalimentación y recursividad (vinculados con una complejización en el método para
entender las conexiones causales).
Ahora, si el mero acto de adquirir el conocimiento es complejo por sí mismo hay que
visualizar las relaciones existentes originadas al partir de este y los múltiples fenómenos que
pueden presentarse de los que en algunas ocasiones no es posible predecir el comportamiento
(Torres y Vargas, (2020). Un ejemplo de ellos resulta lo emocional en el ser humano, de lo que
se puede señalar que, de la diversidad de contradicciones, conexiones, incertidumbres, la
coexistencia de organización y desorganización que presenta el estado emocional del ser.
Entonces, destaca la importancia de la interdisciplinariedad y la comprensión de
sistemas impredecibles y cambiantes en las estrategias y enfoques pedagógicos empleados,
esto podría implicar considerar de manera holística los elementos presentes en la educación,
adaptarse a situaciones inesperadas y promover un enfoque flexible en torno a lo planificado
y a la ejecución de actividades.
El surgimiento de la complejidad, desde el planteamiento de Morín (2009) representa
una nueva manera de abordar la comprensión de las interrelaciones en diversos campos,
incluyendo la educación y la investigación científica. Este enfoque va más allá de lo
convencional y ofrece a la educación un significado poco común, fomentando una
comprensión más profunda de cómo diferentes áreas se influyen mutuamente, lo que de
alguna u otra manera va a influenciar en las formas de aprendizaje.
Ofrece una visión del mundo como un sistema intrincado, donde todos los elementos están
conectados e interdependen entre sí. En el ámbito educativo, permite a educadores y
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estudiantes adoptar un enfoque comprensivo y analítico del aprendizaje, considerando las
múltiples influencias que lo afectan, como las diferencias individuales de los estudiantes, el
entorno social y cultural, y las interacciones en el aula.
La complejidad, de acuerdo con Escobar y Escobar (2016) es en sí un método y también
puede ser una opción de la episteme, implica entender al mundo, así como los aspectos que
puedan ser objeto de desconocimiento donde la interdisciplinariedad confluya de manera
permanente. En sí, es entender que en el acto educativo hay elementos indivisibles como por
ejemplo enseñar y aprender.
Morín (2009) asigna a la complejidad la incertidumbre, indeterminaciones y lo
fenomenológico aleatorio como parte de sistemas que pueden estar organizados o no, cabe
mencionar que no es parte de una fórmula, ni un esquema, simplemente es eso lo desconocido,
lo que no se puede predecir. Por ello se ha manifestado que nada puede ser definido de una
manera algorítmica, porque todo es cambiante.
Al traspolar estas afirmaciones al campo educativo, hay que destacar que ciertamente
enseñar aun cuando se ha denominado un proceso, no deja de ser complejo, vale mencionar
a Reynoso (2007) quien, desde una postura paradigmática crítica, resalta la importancia de
considerar la interacción entre individuos y su entorno sociocultural inmediato, así como la
dinámica de la construcción del conocimiento en un contexto imbricado y multifacético.
Lo planteado en párrafos anteriores invita a pensar en un enfoque holístico en la enseñanza
universitaria, no obstante, exige trascender las barreras disciplinarias, fomentar la integración
de conocimientos y la conexión entre áreas, cultivar una comprensión global, considerar las
emociones presentes al momento de aprender y lograr la conexión de los temas estudiados.
Esto no solo amplía la visión de los estudiantes sobre el conocimiento, sino que también los
prepara para enfrentar desafíos complejos en un mundo interconectado y en constante
cambio.
En lo relacionado con el acto de aprender, para Rojas (2021) debe considerarse que este
implica un proceso dialógico. En este contexto, ocurre un intercambio activo y bidireccional
entre quienes están aprendiendo y aquellos que están facilitando el aprendizaje, ya sea a
través de la interacción entre estudiantes y sus pares y estos con los profesores, o mediante la
exploración activa de material de aprendizaje. Comunicarse en este proceso implica la
transmisión y recepción de información, ideas y conocimientos. La participación implica la
involucración activa de los individuos en el proceso de aprendizaje, ya sea a través de
preguntas, discusiones, actividades prácticas o cualquier otra forma de interacción que
fomente la asimilación de la información y lleve a la comprensión de lo aprendido.
De manera que, el aprendizaje no es simplemente un acto pasivo de recibir
información, sino un proceso activo y dinámico que se lleva a cabo a través de un diálogo
constante, donde la comunicación y la participación son elementos clave para la construcción
significativa del conocimiento. Este enfoque reconoce la importancia la interacción humana
en el proceso educativo.
En otro orden de ideas, Pallarés (2010) hace mención a las emociones señalando que
estas forman parte de la vida y esencia del hombre de hecho este se conoce un ser emocional.
En este punto hay que manifestar que de manera reciente se comienza a percibir la
emocionalidad como un punto clave en las relaciones que establece el ser humano y se ha
entendido que a partir de estas se puede llegar a afectar a la persona. Entonces surge el
concepto de Inteligencia emocional, como un todo regulador.
Cabe destacar que de acuerdo con lo expuesto por Anzelin, et al. (2019) se entiende como
emoción a una reacción o fenómeno que incluyen tres componentes tales como lo afectivo,
fisiológico y cognitivo, al sentirla se inicia una acción y que facilita a las personas entender el
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contexto inmediato. Se ha determinado que esta al ser positiva influye en el aprendizaje de
manera exponencial. Lo que permite señalar la existencia de una visión integral de la conexión
entre las emociones y el proceso educativo, permitiendo una comprensión más completa de
cómo las experiencias que impactan en la adquisición de conocimientos y en las estrategias
pedagógicas.
Al detenerse a analizar como convergen las emociones con el acto de aprender, se halla
un proceso que bien puede asociarse con la complejidad, vista como la incertidumbre, lo
cambiante y aquello donde se asocian una multiplicidad de fenómenos que pueden interferir
en el acto. Para este abordaje, se consideraron a 9 paralelos del Instituto Superior Universitario
Stanford, quienes, ante el cambio de docente en el área de metodología de la investigación,
presentaron algunas reacciones, tales como incertidumbre, inseguridad, apatía, dificultad
para expresarse lo que afectó considerablemente el rendimiento en esta asignatura.
Lo anteriormente expuesto conllevó a revisar a profundidad que estaba sucediendo y
a realizar una retrospección acerca del hecho de aprender, la incidencia de las emociones y la
complejidad inmersa en ellos, lo que generaría una lista interminable de categorías o variables
que no pudieran discernirse en un estudio, ni en un solo momento. De modo que vale plantear
la siguiente interrogante: ¿Cómo la emocionalidad puede afectar el proceso de aprendizaje,
de los estudiantes universitarios?
Mientras que el objetivo de esta producción es determinar como la forma de aprender
en los estudiantes universitarios se afecta con la emocionalidad. Cabe señalar que este estudio
se justifica desde lo metodológico, práctico, teórico y social. A tales efectos Hernández y
Mendoza (2023) estimaron necesario dar respuesta a cada uno de los aspectos mencionados.
En lo que se refiere a lo metodológico, se observó la necesidad de establecer una ruta
que permita llegar a la comprensión del aprendizaje y la emocionalidad como un todo
complejo. En lo práctico, a partir de la concreción de este estudio, se ofrece información que
puede ser considerada por los docentes de educación universitaria a la hora de enseñar. Al
mencionar lo teórico, se destaca la generación de conocimiento. En lo social, la comprobación
de los supuestos planteados facilita la mejora en la práctica docente, lo que influye de manera
directa en la sociedad, dado que se entiende la complejidad de los fenómenos que pueden
surgir en el aula y en los espacios de educación universitaria. Para dar respuesta a la
interrogante se procedió a ejecutar una consulta exhaustiva de artículos. Adicional a ello se
estableció la metodología a seguir que será explicada en el desarrollo.
DESARROLLO
Para entender el proceso que implica la adquisición de sapiencia, es necesario definir la
palabra aprendizaje, que se entiende como la adquisición de conocimientos de diversas
maneras (RAE, 2023). Sin embargo, esta definición puede no abordar la dificultad del proceso
en sí mismo. Este debe entenderse como un proceso que implica la ejecución de diferentes
actividades entre las que se incluyen la evaluación contextual, los métodos y estrategias
vinculados con la enseñanza, la didáctica y las actividades, lo que representa un desafío para
los docentes.
Al respecto Sáez (2018) señaló que el aprendizaje involucra el conocimiento se
adquiere a través de experiencias vividas y que pueden incluir interacciones directas con el
entorno, la adquisición de nuevas habilidades, la resolución de problemas, entre otros
aspectos que generan cambios en la forma en que las personas piensan y actúan. Esto trae
cambios en las conductas, es decir, cambios observables en el comportamiento.
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Entonces es necesario verificar las necesidades reales de los estudiantes esto implica
adaptar el proceso educativo para satisfacer las necesidades específicas de estos. Esto puede
incluir la identificación de estilos de aprendizaje, preferencias individuales y desafíos
particulares, asegurando así una experiencia de aprendizaje personalizada y relevante. Se
considera importante presentar la figura 1 donde Sáez (2018) establece una serie de aspectos
a considerar en el proceso de aprendizaje, que invitan a pensar en la complejidad del acto y
donde la emocionalidad tiene un rol fundamental, ya que incide directamente en la
motivación de los estudiantes.
Figura 1
Aspectos inmersos en el aprendizaje
Nota: Tomado de Sáenz (2018)
Una vez entendido el concepto de la emoción que fue mencionado en la introducción, es
relevante mencionar que el origen de las emociones se encuentra en el cerebro, al respecto
Martínez et al. (2021) manifestaron que las emociones son respuestas complejas a estímulos
internos o externos, donde diferentes áreas del cerebro están involucradas en su regulación y
expresión. La amígdala, por ejemplo, juega un papel crucial en el procesamiento emocional,
mientras que otras regiones cerebrales están implicadas en la interpretación y
contextualización de estas respuestas. Las experiencias emocionales, ya sean positivas o
negativas, se registran y almacenan en la memoria, contribuyendo a la formación de la
respuesta emocional en situaciones similares en el futuro. Se tiene entonces que se generan
reacciones emocionales que pueden ser tanto desagradables como agradables. Estas
respuestas están vinculadas a la percepción y evaluación de eventos, situaciones o estímulos
y son fundamentales para la supervivencia y la adaptación.
De igual manera Goleman (1995) agrega la idea de que la zona cerebral asociada con
las emociones es capaz de guardar recuerdos que pueden ser activados incluso de manera
inconsciente. Esto significa que las experiencias emocionales pasadas pueden influir en las
reacciones emocionales presentes sin que la persona sea plenamente consciente de ello. En
conjunto, estas perspectivas subrayan la complejidad y la centralidad del cerebro en el
procesamiento emocional.
Gordillo et al. (2020) destacó dos niveles en la emocionalidad, las emociones primarias que
incluyen asco, tristeza, sorpresa, ira, miedo y alegría. Estas son respuestas fundamentales que
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se consideran universales y compartidas por todas las personas, independientemente de su
contexto cultural y las emociones secundarias, que comprenden orgullo, envidia, celos, y se
señala que estas están influenciadas en gran medida por factores culturales. A diferencia de
las emociones primarias, las secundarias pueden variar significativamente entre diferentes
sociedades y contextos culturales.
Para finalizar, se proporciona un esquema que describe cómo ocurren las reacciones
emocionales, partiendo de lo orgánico. Este proceso puede involucrar respuestas fisiológicas,
cognitivas y conductuales que se desencadenan cuando una persona experimenta una
emoción. La figura 2 puede proporcionar detalles específicos sobre cómo se manifiestan estas
respuestas y cómo influyen en la expresión emocional.
Figura 2
Esquema de la emoción
Nota: Tomado de Murillo (2021)
En términos generales, la comprensión de los dos niveles de emocionalidad, la influencia
cultural en las emociones secundarias y el proceso de expresión emocional proporciona una
visión integral de cómo las emociones operan en la experiencia humana. Esta información es
valiosa para entender la complejidad de las respuestas emocionales y cómo influyen en el
comportamiento individual en diversos contextos.
METODOLOGÍA
Como se mencionó en la introducción la ruta metodológica establecida parte de una postura
paradigmática socio crítica donde que descansa en la crítica social, teniendo en cuenta que el
conocimiento se construye siempre a partir de intereses vinculados a las necesidades de los
sujetos; busca la liberación racional y emancipadora del individuo a través de la preparación
para la intervención y el cambio. Utiliza el análisis y la comprensión interna y personalizada
para que se entienda la función en el colectivo (Díaz y Pinto, (2017). Adicional se trazó el
enfoque, diseño, tipo, nivel, así como la población y muestra.
El enfoque abordado de acuerdo con lo expuesto por Hernández y Mendoza (2023) es
cuantitativo, los autores sostienen que el desarrollo de la investigación sigue tres rutas
fundamentales, una de las cuales es la cuantitativa. Esta perspectiva está vinculada al uso de
datos numéricos y análisis estadísticos, los investigadores deben consultar la literatura
especializada para respaldar antecedentes y comprender el contexto actual del fenómeno
estudiado. Los autores indican que este método requiere seguir una serie de pasos rigurosos
para garantizar la confiabilidad y validez de los resultados obtenidos.
Mientras que, el diseño de acuerdo con Hernández y Mendoza (2023) es no
experimental, transversal y correlacional, significa que no se van a manipular las variables,
además los datos se recogerán en un único momento y se establecerá la relación existente entre
ambas variables, que para este caso son proceso de aprender y emocionalidad.
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El tipo de estudio es descriptivo y correlacional, según Hernández y Mendoza (2023)
lo descriptivo busca proporcionar una descripción detallada y contextualizada de los
fenómenos sociales. Ayuda a los investigadores a comprender mejor la relación entre los
hechos y su entorno, permitiendo una interpretación más completa de los eventos estudiados.
Mientras que el enfoque correlacional tiene como finalidad describir las relaciones entre dos
o más categorías, conceptos o variables en un momento determinado, se analizan las
conexiones existentes, ya sea en términos de correlación o considerando la relación causa-
efecto. Esta investigación busca entender las conexiones subyacentes entre diferentes
variables y cómo una variable puede influir en otra.
El nivel es de campo documental, dado que la información se recogió en el lugar de
los hechos, que para este caso es el Instituto universitario Stanford. en ese sentido Pereyra
(2022) este tipo de investigación se asemeja a una observación pura y no intrusiva, donde el
objetivo principal es capturar la realidad tal como se presenta naturalmente. Al abstenerse de
manipular variables, se busca obtener una comprensión más auténtica y representativa de los
fenómenos estudiados. Este enfoque es particularmente útil cuando se quiere entender la
dinámica natural de un evento, sin interferencias externas que puedan distorsionar los
resultados.
La población objeto de estudio está constituida por 173 estudiantes de las Carreras de
enfermería, emergencias médicas, odontología y redes y telecomunicaciones. La muestra es
de carácter intencional. Para efectuar la recolección de la información se utilizó la técnica de
la encuesta y el instrumento fue el cuestionario, con un total de 10 preguntas que se realizaron
de manera politómica y a los cuales se le aplicó el análisis correspondiente, mediante el
programa SPSS versión 26.
RESULTADOS
A continuación, se presentan los resultados obtenidos a partir del análisis de la información
recogida. En primer lugar, se presentará el análisis de fiabilidad o validez interna del
instrumento mediante el Alfa de Cronbach. Posteriormente se observarán los principales
resultados de la encuesta aplicada, estos se expresarán en una tabla y su respectivo análisis.
Validez Interna
Tabla 1
Alfa de Cronbach
Nota: datos tomados de la encuesta aplicada a
estudiantes (2023)
De acuerdo con lo expresado por Hernández y Mendoza (2023) la validez interna es muy
buena si el rango es mayor a 0,95. En el caso del instrumento realizado, se ubica en 0,95 lo que
determina un muy buen rango de confiabilidad del instrumento que se realizó y aplicó.
Posterior al análisis de la confiabilidad se efectuó la prueba de normalidad para saber qué tipo
de correlación de variables era recomendable aplicar. Se puede visualizar este resultado en la
tabla 2.
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Tabla 2
Prueba de normalidad
Nota: datos tomados de la encuesta aplicada a estudiantes (2023)
De acuerdo con los resultados de la tabla 2 y la cantidad de participantes, se decidió emplear
la prueba Kolmogorov-Smirnov (KS) que se recomienda en el caso de muestras grandes. Para
la prueba de KS para normalidad evalúa la congruencia entre la distribución empírica de los
datos y la distribución normal teórica, proporcionando una herramienta clásica para la
evaluación de la normalidad en variables continuas cuando se conocen todos los parámetros
muestrales. Adicional la prueba de Shapiro Wilk que es otra que se pudiese usar, se emplea
cuando los datos son menores a 50 (Flores y Flores, (2021).
En la prueba de Kolmogorov-Smirnov, el estadístico de prueba para la variable
aprendizaje es 0.264, con 173 grados de libertad y un p-valor de 0.000. Para la variable
emoción, el estadístico de prueba es 0.337, también con 173 grados de libertad y un p-valor de
0.000. En ambos casos, el p-valor es muy bajo (menor a 0.05), lo que indica evidencia suficiente
para rechazar la hipótesis nula de normalidad, es decir, los datos no siguen una distribución
normal. Por lo tanto, se aplica la prueba de correlación de variables de Spearman, como se
muestra en la tabla 3.
Tabla 3
Correlación de variables
Nota: datos tomados de la encuesta aplicada a estudiantes (2023).
El coeficiente de correlación de Spearman es 0.633. Este valor indica la fuerza y la dirección
de la relación entre las dos variables. Un valor de 1 indica una correlación perfecta positiva, -
1 indica una correlación perfecta negativa, y 0 indica la ausencia de correlación lineal. El p-
valor asociado con el coeficiente de correlación es 0.000. Este valor es muy pequeño (menor
que 0.01), lo que indica que la correlación es estadísticamente significativa.
En este contexto, la probabilidad de obtener una correlación tan fuerte por azar es
extremadamente baja. La nota ** indica que la correlación es significativa al nivel 0,01
(bilateral), lo que significa que es estadísticamente significativa con un nivel de confianza del
99%. El coeficiente de correlación de 0.633 revela una correlación positiva moderada entre las
dos variables. Por lo tanto, se rechaza la hipótesis nula, que indica que la emocionalidad no
afecta el proceso de aprendizaje de los estudiantes universitarios, y se acepta la hipótesis
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alternativa, que sostiene que la emocionalidad sí puede influir en el proceso de aprendizaje
de estos estudiantes.
CONCLUSIONES
Los resultados obtenidos permiten destacar la relevancia de considerar las emociones en el
contexto del aprendizaje universitario, ya que estas pueden desempeñar un papel crucial en
la motivación, la atención y la memoria, lo que afecta directamente al proceso de aprendizaje.
También podría tener implicaciones prácticas para la intervención educativa, Por ejemplo,
diseñar estrategias pedagógicas que fomenten un ambiente emocionalmente positivo podría
potenciar el proceso de aprendizaje de los estudiantes. Es fundamental explorar más a fondo
los contextos específicos y los factores que podrían influir en la relación entre el proceso de
aprendizaje y la emocionalidad en los estudiantes.
En términos generales los resultados demuestran que existe una correlación moderada
entre la variable aprendizaje y emocionalidad, lo que implica que a medida que el proceso de
aprendizaje de los estudiantes universitarios aumenta, también lo hace su nivel de
emocionalidad. Esto podría implicar que los estudiantes que están más comprometidos o
involucrados en el proceso de aprendizaje pueden experimentar una mayor activación
emocional.
Estos resultados también sugieren que la relación entre el proceso de aprendizaje y la
emocionalidad no es necesariamente lineal o simple. La complejidad podría implicar que
múltiples factores, contextos o variables influyen en esta relación de manera no directa, y que
el fenómeno es más rico y multifacético.
En torno al Alfa de esta investigación que es de 0,95 se puede señalar que el
instrumento tiene un muy buen nivel o rango de confiabilidad. La hipótesis aceptada es la
alternativa donde se plantea que el proceso de aprender, de los estudiantes universitarios, se
puede afectar con la emocionalidad lo que resulta un acto complejo, para el que deben
establecerse multiplicidad de métodos, estrategias y consideraciones que garanticen el
aprendizaje sin afectar las emociones de los estudiantes.
Como recomendación se puede señalar que es necesario establecer un proceso
sistemático permanente para la enseñanza de la metodología de la investigación, de manera
que el estudiante pueda tener confianza a la hora de cambiar el docente. Esta acción permitirá
un manejo emocional adecuado por parte de los participantes.
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