
Jacqueline Pinenla / Elba Gómez / Clara Gómez / María Nasimba
RICEd: Revista de Investigación en Ciencias de la Educación, Vol. 3, No 6, julio - diciembre 2025, 120-134 122
conocimientos sólidos, promover la aplicación práctica y generar cambios significativos tanto
en la comprensión de los fenómenos naturales como en la actitud frente al medio ambiente.
Esta estrategia se diferencia de otras propuestas por su carácter integrador: no se limita a
enseñar conceptos científicos, sino que involucra al estudiante en un ciclo completo de
indagación, análisis, comunicación y acción social, estableciendo un puente entre la escuela y
la comunidad.
La originalidad de esta estrategia se evidencia en varios aspectos. En primer lugar,
organiza el aprendizaje en un formato de cuatro pasos claros y memorables que pueden ser
fácilmente recordados por los estudiantes y aplicados a diferentes contenidos y niveles
educativos. En segundo lugar, propone una combinación equilibrada de actividades de
exploración libre y experimentación guiada, lo que permite atender tanto a la motivación
intrínseca como a la necesidad de adquirir habilidades científicas formales. En tercer lugar,
incorpora una dimensión transformadora que trasciende el aula, ya que invita a los
estudiantes a elaborar productos, campañas o acciones concretas que tengan impacto en su
entorno inmediato, contribuyendo así a su formación como ciudadanos comprometidos y
responsables.
Asimismo, esta propuesta parte de la premisa de que el aprendizaje significativo se
logra cuando el estudiante se siente protagonista del proceso (Yépez Moreno & Castillo
Bustos, 2017). Por ello, en cada fase de la estrategia se contemplan actividades que estimulan
la participación, el trabajo colaborativo, la argumentación y la toma de decisiones. A través de
dinámicas de observación, diseño experimental, análisis de resultados y reflexión crítica, se
busca que los estudiantes desarrollen no solo conocimientos conceptuales, sino también
habilidades procedimentales y actitudes positivas hacia la ciencia. Esto se alinea con los
principios del aprendizaje basado en proyectos y la indagación científica, enfoques que han
demostrado su eficacia en la mejora de la comprensión y el interés por las ciencias.
La importancia de implementar una estrategia como “Explora, Comprende, Aplica y
Transforma” también se sustenta en la necesidad de responder a un contexto educativo
cambiante, donde las competencias que demanda la sociedad no se limitan a saberes
disciplinares, sino que incluyen la capacidad de aprender de forma autónoma, adaptarse a
nuevas situaciones y colaborar con otros en la solución de problemas complejos. La ciencia,
en este sentido, ofrece un terreno privilegiado para desarrollar estas capacidades, siempre que
se enseñe de manera vivencial, contextualizada y participativa.
Desde el punto de vista metodológico, esta estrategia está diseñada para ser flexible y
adaptable. Si bien se estructura en fases y actividades específicas, su aplicación puede
ajustarse a diferentes temas del currículo de Ciencias Naturales, a distintas edades y niveles
educativos, e incluso a recursos disponibles en contextos diversos. Esto permite que el docente
la utilice como un marco de referencia general que puede enriquecer con materiales, ejemplos
y problemas propios de su realidad local. Además, la propuesta incluye un sistema de
evaluación integral que permite apreciar los aprendizajes cognitivos, así como también los
procedimentales y actitudinales y la efectividad de la propia estrategia, a través de la
retroalimentación constante y la observación del proceso.
En este sentido, la evaluación deja de ser un acto aislado al final del proceso y se
convierte en un elemento transversal que acompaña cada etapa Mora-Rosales, et al. (2025).
Esto permite identificar avances y dificultades de manera oportuna, así como ajustar las
actividades y la metodología para maximizar el aprendizaje. De igual manera, al incluir la
autoevaluación y la coevaluación, se fomenta en los estudiantes la capacidad de valorar su
propio trabajo y el de sus compañeros, desarrollando una mirada crítica y constructiva que es
esencial para el pensamiento científico.