Revista de Investigación en Ciencias de la Educación
Vol. 3, No 6, julio - diciembre 2025, 120-134
ISSN: 3073-1461
https://revistasfiecyt.com/index.php/riced
120
Estrategia didáctica para la enseñanza de las ciencias naturales en educación
básica
Didactic strategy for teaching natural science in basic education
Jacqueline Carolina Pinenla Palaguaray
1
Elba Janneth Gómez Tuguminago
2
Clara Luz Gómez Gómez
3
María Rosa Nasimba Quinga
4
1
Unidad Educativa Fiscal Mixta Tres de Diciembre, Ecuador.
2
Escuela de Educación Básica Ricardo Ortiz Terán, Ecuador.
3
Escuela Luis Pallares Zaldumbide, Ecuador.
4
Unidad Educativa María Angélica Idrobo, Ecuador.
1
Autor de correspondencia: gonzalo47carol@gmail.com
Datos del artículo:
Recibido: marzo 27, 2025
Aceptado: mayo 10, 2025
Publicación: julio 15, 2025
Palabras clave:
estrategia didáctica, ciencias
naturales, aprendizaje activo,
validación por expertos,
educación científica.
Keywords:
didactic strategy, natural
sciences, active learning,
expert validation, science
education.
DOI:
https://doi.org/10.53877/zj617
p63
Este artículo está bajo la licencia
Resumen
La presente estrategia didáctica para la enseñanza de las ciencias naturales se
fundamenta en enfoques constructivistas y metodologías activas como el
aprendizaje por indagación y el aprendizaje basado en proyectos. Su objetivo
es promover un aprendizaje significativo, colaborativo y contextualizado,
mediante una secuencia organizada en cuatro fases: Explora, Comprende,
Aplica y Comunica. Cada fase incluye acciones específicas acompañadas de
actividades diseñadas para despertar la curiosidad científica, construir
conocimientos, aplicar conceptos en contextos reales y comunicar resultados
con rigor y creatividad. El proceso de validación se realizó a través del criterio
de expertos, contando con la participación de tres especialistas con formación
de máster y doctorado. Estos aportaron observaciones que permitieron
mejorar la claridad, coherencia y viabilidad de la estrategia, fortaleciendo su
pertinencia pedagógica y asegurando su factibilidad en diversos entornos
educativos. La valoración final fue positiva, destacando el potencial de la
propuesta para motivar a los estudiantes y desarrollar competencias científicas
en el área. Este diseño didáctico contribuye a enfrentar los retos
contemporáneos de la educación en ciencias naturales, integrando saberes
locales y globales, y fomentando la reflexión ética y social. Se presenta como
una herramienta flexible y adaptable que puede impulsar prácticas
pedagógicas innovadoras y efectivas, orientadas a la formación integral de los
estudiantes.
Abstract
This didactic strategy for teaching natural sciences is grounded in
constructivist approaches and active methodologies, such as inquiry-based
and project-based learning. Its objective is to promote meaningful,
collaborative, and contextualized learning through an organized sequence
divided into four phases: Exploration, Comprehension, Application, and
Communication. Each phase includes specific actions accompanied by
activities designed to spark scientific curiosity, build knowledge, apply
concepts in real-world contexts, and communicate results with rigor and
creativity. The validation process was carried out through an expert's
judgment, with the participation of three specialists with master's and doctoral
degrees. They provide observations that enhanced the clarity, coherence, and
Estrategia didáctica para la enseñanza de las ciencias naturales en educación básica
© Fundación Internacional para Educación la Ciencia y la Tecnología, “FIECYT” 121
viability of the strategy, strengthening its pedagogical relevance and ensuring
its feasibility in diverse educational environments. The final assessment was
positive, highlighting the proposal's potential to motivate students and foster
the development of scientific competencies in the field. This didactic design
contributes to facing contemporary challenges in science education by
integrating local and global knowledge and fostering ethical and social
reflection. It is presented as a flexible and adaptable tool that can promote
innovative and effective pedagogical practices, aimed at the comprehensive
education of students.
Forma sugerida de citar (APA):
Pinenla-Palaguaray, J. C., Gómez-Tuguminago, E. J., Gómez-Gómez, C. L. y Nasimba-Quinga, M. R. (2025).
Estrategia didáctica para la enseñanza de las ciencias naturales en educación básica. RICEd: Revista de
Investigación en Ciencias de la Educación. 3(6), 120-134. https://doi.org/10.53877/zj617p63
INTRODUCCIÓN
En las últimas décadas, la enseñanza de las Ciencias Naturales en la educación básica ha
enfrentado dificultades que ponen en evidencia la necesidad de replantear las estrategias
pedagógicas utilizadas en las aulas. A pesar de que el currículo escolar reconoce la
importancia de este campo del conocimiento para comprender el mundo que nos rodea, en la
práctica se observa que los procesos de enseñanza-aprendizaje suelen estar dominados por
metodologías tradicionales, centradas en la transmisión de contenidos y en la memorización
de información, con escasas oportunidades para que los estudiantes participen activamente
en la construcción de su propio saber. Esta situación genera un aprendizaje limitado, donde
el estudiante recuerda datos de manera temporal para cumplir con una evaluación, pero
carece de la capacidad de aplicarlos en contextos reales o de relacionarlos con fenómenos de
su entorno inmediato.
Esta situación se agrava cuando se analizan los resultados de evaluaciones nacionales
e internacionales que miden las competencias de los estudiantes. En muchos casos, se
evidencia un bajo nivel de alfabetización científica, entendido como la capacidad para
formular preguntas, interpretar información y tomar decisiones fundamentadas en
evidencias. Este déficit a más de limitar el rendimiento académico reduce la preparación de
los futuros ciudadanos para enfrentar problemas globales como el cambio climático, la
pérdida de biodiversidad, la contaminación y el uso sostenible de los recursos naturales. En
consecuencia, la escuela no puede limitarse a enseñar teorías y conceptos aislados (Castillo,
2015); debe convertirse en un espacio donde el conocimiento científico se experimente, se
discuta y se aplique a situaciones concretas que afecten la vida de las personas.
En este contexto, la implementación de estrategias didácticas innovadoras se vuelve
no solo deseable, sino imprescindible. La enseñanza de las Ciencias Naturales debe orientarse
hacia el desarrollo de habilidades de pensamiento crítico, la capacidad de observación
rigurosa, el manejo de métodos de investigación y la interpretación de datos. Además, debe
fomentar actitudes de respeto por el entorno, compromiso social y disposición para actuar en
favor de la sostenibilidad. Para lograrlo, es necesario superar las barreras de la enseñanza
fragmentada y adoptar enfoques integrales que articulen la teoría con la práctica, la
observación con la reflexión, y la investigación con la acción transformadora.
La estrategia que aquí se presenta responde a esa necesidad. Se trata de una propuesta
didáctica original denominada “Explora, Comprende, Aplica y Transforma”, que busca guiar
el proceso de enseñanza-aprendizaje a través de cuatro fases secuenciales y complementarias,
cada una con acciones y actividades diseñadas para activar la curiosidad, construir
Jacqueline Pinenla / Elba Gómez / Clara Gómez / María Nasimba
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conocimientos sólidos, promover la aplicación práctica y generar cambios significativos tanto
en la comprensión de los fenómenos naturales como en la actitud frente al medio ambiente.
Esta estrategia se diferencia de otras propuestas por su carácter integrador: no se limita a
enseñar conceptos científicos, sino que involucra al estudiante en un ciclo completo de
indagación, análisis, comunicación y acción social, estableciendo un puente entre la escuela y
la comunidad.
La originalidad de esta estrategia se evidencia en varios aspectos. En primer lugar,
organiza el aprendizaje en un formato de cuatro pasos claros y memorables que pueden ser
fácilmente recordados por los estudiantes y aplicados a diferentes contenidos y niveles
educativos. En segundo lugar, propone una combinación equilibrada de actividades de
exploración libre y experimentación guiada, lo que permite atender tanto a la motivación
intrínseca como a la necesidad de adquirir habilidades científicas formales. En tercer lugar,
incorpora una dimensión transformadora que trasciende el aula, ya que invita a los
estudiantes a elaborar productos, campañas o acciones concretas que tengan impacto en su
entorno inmediato, contribuyendo así a su formación como ciudadanos comprometidos y
responsables.
Asimismo, esta propuesta parte de la premisa de que el aprendizaje significativo se
logra cuando el estudiante se siente protagonista del proceso (Yépez Moreno & Castillo
Bustos, 2017). Por ello, en cada fase de la estrategia se contemplan actividades que estimulan
la participación, el trabajo colaborativo, la argumentación y la toma de decisiones. A través de
dinámicas de observación, diseño experimental, análisis de resultados y reflexión crítica, se
busca que los estudiantes desarrollen no solo conocimientos conceptuales, sino también
habilidades procedimentales y actitudes positivas hacia la ciencia. Esto se alinea con los
principios del aprendizaje basado en proyectos y la indagación científica, enfoques que han
demostrado su eficacia en la mejora de la comprensión y el interés por las ciencias.
La importancia de implementar una estrategia como “Explora, Comprende, Aplica y
Transforma” también se sustenta en la necesidad de responder a un contexto educativo
cambiante, donde las competencias que demanda la sociedad no se limitan a saberes
disciplinares, sino que incluyen la capacidad de aprender de forma autónoma, adaptarse a
nuevas situaciones y colaborar con otros en la solución de problemas complejos. La ciencia,
en este sentido, ofrece un terreno privilegiado para desarrollar estas capacidades, siempre que
se enseñe de manera vivencial, contextualizada y participativa.
Desde el punto de vista metodológico, esta estrategia está diseñada para ser flexible y
adaptable. Si bien se estructura en fases y actividades específicas, su aplicación puede
ajustarse a diferentes temas del currículo de Ciencias Naturales, a distintas edades y niveles
educativos, e incluso a recursos disponibles en contextos diversos. Esto permite que el docente
la utilice como un marco de referencia general que puede enriquecer con materiales, ejemplos
y problemas propios de su realidad local. Además, la propuesta incluye un sistema de
evaluación integral que permite apreciar los aprendizajes cognitivos, así como también los
procedimentales y actitudinales y la efectividad de la propia estrategia, a través de la
retroalimentación constante y la observación del proceso.
En este sentido, la evaluación deja de ser un acto aislado al final del proceso y se
convierte en un elemento transversal que acompaña cada etapa Mora-Rosales, et al. (2025).
Esto permite identificar avances y dificultades de manera oportuna, así como ajustar las
actividades y la metodología para maximizar el aprendizaje. De igual manera, al incluir la
autoevaluación y la coevaluación, se fomenta en los estudiantes la capacidad de valorar su
propio trabajo y el de sus compañeros, desarrollando una mirada crítica y constructiva que es
esencial para el pensamiento científico.
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En términos de impacto esperado, se prevé que la implementación de la estrategia no solo
mejore el rendimiento académico en Ciencias Naturales, sino que también incremente el
interés y la motivación de los estudiantes hacia esta área, favorezca el desarrollo de
competencias científicas y fomente actitudes responsables frente al medio ambiente. De esta
manera, se contribuye a la formación de ciudadanos más conscientes, informados y
comprometidos con los retos que enfrenta la humanidad.
En ese orden de ideas, la pregunta que orienta esta propuesta es: ¿Cómo puede una
estrategia didáctica estructurada en cuatro fases - ¿Explora, ¿Comprende, Aplica y
Transforma- mejorar el aprendizaje de las Ciencias Naturales y fomentar actitudes
responsables hacia el medio ambiente en estudiantes de educación básica? En conclusión, la
enseñanza de las Ciencias Naturales requiere de propuestas que rompan con la rutina de la
clase expositiva y la evaluación memorística, y que promuevan un aprendizaje profundo,
activo y con sentido.
La estrategia “Explora, Comprende, Aplica y Transforma” surge como una respuesta
innovadora a esta necesidad, integrando exploración, comprensión, aplicación y
transformación como ejes articuladores de un proceso educativo que pone al estudiante en el
centro, lo vincula con su entorno y lo prepara para participar de manera informada y crítica
en la sociedad. Su carácter original, su potencial para adaptarse a diferentes contextos y su
enfoque integral de evaluación la convierten en una herramienta valiosa para docentes
comprometidos con la mejora de la enseñanza de las ciencias y con la formación integral.
Las Ciencias Naturales en la educación básica
Las Ciencias Naturales constituyen un campo fundamental del conocimiento humano, cuyo
estudio permite comprender el funcionamiento del mundo físico y biológico, así como las
interacciones que sostienen la vida y los procesos naturales. En el contexto escolar, su
enseñanza cumple una doble función: por un lado, contribuye a la formación intelectual del
estudiante, proporcionándole conceptos, teorías y modelos que explican fenómenos; por otro,
lo dota de herramientas para interpretar su entorno, tomar decisiones fundamentadas y
participar activamente en la solución de problemas sociales y ambientales reales.
Harlen (2010) señala que la alfabetización científica no consiste únicamente en
dominar contenidos, sino en desarrollar competencias que integren conocimientos,
habilidades y actitudes para interactuar críticamente con el mundo. En este sentido, la
enseñanza de las ciencias debe ir más allá de la memorización de datos y fórmulas, y
promover procesos de indagación que involucren la observación, la experimentación, el
análisis y la comunicación de resultados. Esto es coherente con lo planteado por Bybee (2013),
quien destaca la necesidad de un enfoque formativo que permita a los estudiantes aplicar el
método científico y comprender el impacto de la ciencia en la sociedad.
En la educación básica, este enfoque se enfrenta a situaciones complejas. Diversos
estudios reportan que los estudiantes suelen mostrar un bajo interés por las ciencias, en parte
porque las perciben como abstractas, descontextualizadas y difíciles de relacionar con su vida
cotidiana (Osborne y Dillon, 2008). Asimismo, la prevalencia de metodologías centradas en la
transmisión unidireccional de contenidos ha limitado la posibilidad de que el alumnado
participe activamente en su propio aprendizaje. Superar esta problemática requiere
estrategias pedagógicas innovadoras que integren la teoría con la práctica, fomenten la
curiosidad y vinculen los contenidos con el entorno inmediato del estudiante.
Jacqueline Pinenla / Elba Gómez / Clara Gómez / María Nasimba
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Fundamentos pedagógicos de la estrategia
La estrategia “Explora, Comprende, Aplica y Transforma” se sustenta en principios de la
pedagogía activa, que concibe al estudiante como protagonista de su aprendizaje y reconoce
la importancia de la participación, la colaboración y la construcción significativa del
conocimiento. Esta perspectiva tiene raíces en autores como Dewey (1938), quien planteó que
la educación debe estar vinculada a la experiencia y al entorno, y que el aprendizaje se
enriquece cuando se basa en la investigación y la resolución de problemas reales.
También se apoya en el constructivismo de Piaget (1972) y en el aprendizaje
sociocultural de Vygotsky (1978). Según Piaget, el aprendizaje ocurre a través de procesos de
asimilación y acomodación, que permiten al estudiante construir estructuras cognitivas cada
vez más complejas a partir de la interacción con su medio. Vygotsky, por su parte, destaca el
papel fundamental de la interacción social y del lenguaje en el desarrollo cognitivo,
introduciendo el concepto de Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) como el espacio donde el
aprendizaje se potencia mediante el apoyo de otros.
En el campo específico de la enseñanza de las ciencias, la estrategia responde a los
postulados del aprendizaje por indagación, definido por la National Research Council (2000)
como un proceso en el que los estudiantes formulan preguntas, investigan, construyen
explicaciones, las contrastan con evidencia y comunican sus hallazgos. Este enfoque fomenta
habilidades científicas como la observación sistemática, la formulación de hipótesis, la
experimentación controlada y la interpretación de datos.
La propuesta integra elementos del aprendizaje basado en proyectos (ABP), en el que
los estudiantes trabajan de manera prolongada en la resolución de una pregunta o problema
complejo, elaborando un producto final que tiene relevancia para su comunidad (Larmer,
Mergendoller y Boss, 2015). En “Explora, Comprende, Aplica y Transforma”, el ABP se
materializa en la fase final, donde los estudiantes diseñan acciones, modelos o campañas que
reflejan la aplicación de lo aprendido y buscan un impacto tangible. (Rodríguez, 2018)
Dimensiones del aprendizaje desde una perspectiva de ciencia
El aprendizaje de las Ciencias Naturales, según el modelo propuesto por la National
Academies of Sciences (2012), involucra tres dimensiones integradas:
1. Prácticas científicas: habilidades necesarias para investigar y explicar fenómenos,
como la formulación de preguntas, la planificación de investigaciones, el análisis e
interpretación de datos y la argumentación basada en evidencias.
2. Conceptos transversales: ideas que se aplican en todas las áreas de las ciencias, como
la causalidad, los sistemas, la energía y el cambio.
3. Disciplinas científicas fundamentales: conocimientos específicos de la biología, la
física, la química y las ciencias de la Tierra.
La estrategia propuesta atiende estas dimensiones al articular actividades de exploración y
experimentación con el estudio conceptual y la aplicación práctica. En la fase “Explora”, se
estimula la curiosidad y se introducen las prácticas científicas básicas; en “Comprende”, se
profundiza en los conceptos disciplinares; en “Aplica”, se vinculan con problemas reales; y en
“Transforma”, se fomenta la proyección social del conocimiento.
Metodología activa y secuencial
La secuencia de cuatro fases responde a un principio metodológico progresivo que facilita la
internalización de los aprendizajes:
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Explora: corresponde a la activación de saberes previos y motivación inicial. Basada en
estrategias de aprendizaje significativo (Ausubel, 1968), permite que el nuevo conocimiento
se ancle a estructuras cognitivas ya existentes. La conexión o articulación de lo que se conoce
con lo que se pretende conocer, resulta un aspecto fundamental en los procesos de
aprendizaje.
Comprende: implica la construcción de nuevos significados a través de actividades
guiadas, utilizando recursos como mapas conceptuales (Novak y Gowin, 1984) y
experimentos demostrativos. Comprender, va más allá de saber algo, hacia identificar con
certeza el conjunto de relaciones e interrelaciones involucradas en los diferentes hechos,
situaciones y fenómenos.
Aplica: fomenta la transferencia de aprendizajes a contextos reales, siguiendo el
enfoque de enseñanza para la comprensión (Perkins y Blythe, 1994). Téngase en cuenta que
quien comprende los hechos, situaciones y fenómenos estará en la capacidad para
reflexionarlos y abordarlos con pertinencia.
Transforma: introduce la dimensión ética y social del conocimiento, impulsando la
participación ciudadana y el compromiso ambiental. El conocimiento, alcanza su realización
en la medida que se aplica y es útil en la solución de problemas reales de la vida. No se trata
de aprender por el simple hecho de hacerlo, el ser humano se está adaptando constantemente
a una realidad cambiante, para lo cual requiere una serie de conocimientos, experiencias y
valores (Castillo y Montoya, 2025).
Este ciclo no solo organiza el aprendizaje, sino que también favorece la evaluación
continua, al permitir que el docente y los estudiantes valoren los avances en cada etapa y
ajusten las actividades según las necesidades detectadas. La evaluación juega un rol
fundamental en todo proceso, dado que permite identificar vacíos y limitaciones de manera
oportuna, para implementar alternativas que permitan superarlas.
Evaluación de aprendizajes en ciencias
La evaluación en Ciencias Naturales debe ser integral, considerando aspectos cognitivos,
procedimentales y actitudinales. De acuerdo con Black y Wiliam (1998), la evaluación
formativa es determinante para mejorar el rendimiento, ya que proporciona retroalimentación
constante y orienta la toma de decisiones fundamentadas. Por su parte, la evaluación auténtica
(Wiggins, 1998) se centra en tareas significativas que reflejan el uso del conocimiento en
contextos reales, lo que coincide con el enfoque de esta estrategia.
En el marco de “Explora, Comprende, Aplica y Transforma”, la evaluación incluye:
- Cognitiva: dominio de conceptos y comprensión de fenómenos a través de la
aplicación de técnicas e instrumentos adecuados y pertinentes, considerando la
diversidad de los estudiantes.
- Procedimental: manejo del método científico, uso de instrumentos y registro de
datos, dado que, el adecuado y riguroso cumplimiento de métodos permite arribar a
resultados creíbles y en cierta medida aplicables según las circunstancias que cada
sujeto vive o experimente en su contexto.
- Actitudinal: disposición al trabajo colaborativo, respeto por el entorno y compromiso
con la ciencia.
El sistema propuesto integra autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación, fomentando
la metacognición y el aprendizaje autorregulado. Además, se utilizan instrumentos como
rúbricas, listas de cotejo, diarios de campo y presentaciones orales para valorar el proceso y el
producto final.
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Figura 1
Fundamentos teóricos de la estrategia
Nota. La Figura presenta las tres principales teorías
que sustentan la estrategia Explora, Comprende,
Aplica y Transforma.
Originalidad y pertinencia de la estrategia
A diferencia de las metodologías tradicionales, esta propuesta combina elementos de diversas
corrientes pedagógicas y las adapta a un formato simple y flexible, lo que la hace viable en
contextos con recursos limitados y en grupos con diversidad de intereses y capacidades. Su
énfasis en la fase “Transforma” le otorga un carácter único, ya que no se limita a la adquisición
de conocimiento, sino que busca generar un cambio en la comunidad y en la actitud de los
estudiantes frente a los problemas ambientales y sociales.
La pertinencia de la estrategia también radica en su capacidad de responder a los retos
contemporáneos de la educación. En un mundo caracterizado por la rápida generación de
información, el cambio tecnológico y la emergencia de problemas globales complejos, formar
ciudadanos con pensamiento crítico, habilidades científicas y compromiso ético es una
prioridad. Esta estrategia se posiciona como una herramienta eficaz para avanzar en ese
propósito, al integrar el rigor académico con la creatividad y la acción social.
De manera general, puede decirse que la estrategia “Explora, Comprende, Aplica y
Transforma” se fundamenta en teorías pedagógicas sólidas como el constructivismo, el
aprendizaje por indagación y el aprendizaje basado en proyectos, y se enriquece con
principios de la evaluación auténtica y formativa. Su diseño responde a la necesidad de
transformar la enseñanza de las Ciencias Naturales en un proceso activo, participativo y
contextualizado, que forme estudiantes capaces de comprender fenómenos, aplicar el
conocimiento y actuar en beneficio de su comunidad y del medio ambiente.
Estrategia Didáctica: “Explora, Comprende, Aplica y Transforma”
Objetivo General
Desarrollar en los estudiantes la capacidad de observar, analizar y comprender fenómenos
naturales a través de la indagación científica, fomentando el pensamiento crítico, la curiosidad
y el compromiso con el cuidado del medio ambiente.
Pasos Principales, Acciones y Actividades
1. Explora
Acción 1.1: Despertar la curiosidad científica
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1.1.1 Actividad 1: Presentar un fenómeno natural sorprendente (video corto o demostración
práctica).
1.1.2 Actividad 2: Realizar una lluvia de ideas sobre lo que los estudiantes saben y quieren
saber.
1.1.3 Actividad 3: Crear un mural de preguntas científicas en el aula.
1.1.4 Actividad 4: Organizar un breve recorrido por el patio o entorno cercano para observar
elementos naturales.
Acción 1.2: Formular preguntas investigables
1.2.1 Actividad 1: Explicar qué es una pregunta científica y cómo se formula.
1.2.2 Actividad 2: Taller en parejas para transformar curiosidades en preguntas investigables.
1.2.3 Actividad 3: Clasificar las preguntas según áreas (biología, física, química, ecología).
1.2.4 Actividad 4: Seleccionar una pregunta guía para el trabajo del tema.
2. Comprende
Acción 2.1: Construir conocimiento teórico-práctico
2.1.1 Actividad 1: Presentar el tema con recursos audiovisuales y ejemplos reales.
2.1.2 Actividad 2: Analizar textos o artículos adaptados para identificar conceptos clave.
2.1.3 Actividad 3: Elaborar un glosario colaborativo de términos científicos.
2.1.4 Actividad 4: Realizar un mapa conceptual del contenido.
Acción 2: Experimentar y registrar datos
2.2.1 Actividad 1: Diseñar un experimento sencillo para responder la pregunta guía.
2.2.2 Actividad 2: Utilizar instrumentos de medición y registro (termómetro, lupa,
cronómetro, etc.).
2.2.3 Actividad 3: Llevar un cuaderno de campo con anotaciones y dibujos.
2.2.4 Actividad 4: Tomar fotografías o videos para documentar el proceso.
3. Aplica
Acción 1: Analizar y explicar resultados
3.1.1 Actividad 1: Organizar la información en tablas y gráficos.
3.1.2 Actividad 2: Comparar resultados con hipótesis iniciales.
3.1.3 Actividad 3: Interpretar los datos con apoyo de conceptos aprendidos.
3.1.4 Actividad 4: Preparar una presentación grupal.
Acción 2: Relacionar con la vida cotidiana
2.2.1 Actividad 1: Buscar ejemplos del fenómeno en el entorno local.
2.2.2 Actividad 2: Debatir cómo influye en la comunidad o el medio ambiente.
2.2.3 Actividad 3: Proponer formas de aplicar el conocimiento para resolver problemas reales.
2.2.4 Actividad 4: Crear un afiche informativo o campaña de concienciación.
4. Transforma
Acción 1: Elaborar un producto final integrador
4.1.1 Actividad 1: Construir un modelo, maqueta o prototipo.
4.1.2 Actividad 2: Redactar un informe científico simplificado.
4.1.3 Actividad 3: Preparar una exposición oral o feria científica.
4.1.4 Actividad 4: Publicar los resultados en un blog escolar o mural comunitario.
Acción 2: Reflexionar sobre el aprendizaje y el impacto
4.2.1 Actividad 1: Dinámica de reflexión grupal (“Lo que aprendí – Lo que aplicaré”).
4.2.2 Actividad 2: Autoevaluación de habilidades científicas adquiridas.
4.2.3 Actividad 3: Registro en diario personal sobre el proceso vivido.
4.2.4 Actividad 4: Compromiso escrito de una acción ambiental o científica concreta.
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Figura 2
Esquema general de la estrategia
La primera fase de la estrategia, denominada Explora, busca abrir el proceso de aprendizaje
despertando la curiosidad científica y orientando esa inquietud hacia preguntas que sean
investigables. Este momento es determinante para generar un clima de motivación y conexión
emocional con las ciencias naturales, ya que los estudiantes se sienten protagonistas de su
propio proceso de descubrimiento. La exploración inicial no solo despierta el interés, sino que
también sienta las bases para un pensamiento más analítico y estructurado.
Acción 1.1: Despertar la curiosidad científica
En esta acción, el objetivo es provocar en los estudiantes un asombro genuino por los
fenómenos naturales, para lo cual, se desarrollan básicamente tres actividades:
- En la Actividad 1 se presenta un fenómeno natural sorprendente, ya sea mediante un
breve video impactante o una demostración práctica sencilla, como la formación de un
tornado en botella o el cambio de color en una reacción química. Este primer contacto
estimula la atención y activa las emociones, factores necesarios para un aprendizaje
significativo.
- La Actividad 2 consiste en una lluvia de ideas, en la que los estudiantes comparten
lo que ya saben y lo que desean conocer sobre el fenómeno. Este intercambio permite
al docente identificar conocimientos previos y expectativas, así como promover la
participación colectiva.
- En la Actividad 3 se crea un mural de preguntas científicas en el aula, donde cada
estudiante aporta inquietudes relacionadas con el fenómeno observado. Este recurso
visual se convierte en un referente constante durante el desarrollo del tema.
- La Actividad 4 propone un breve recorrido por el patio o un entorno cercano, para
que los estudiantes observen elementos naturales en su contexto inmediato. Esta
observación directa fomenta la conexión entre la teoría y el entorno cotidiano,
reforzando la pertinencia del aprendizaje.
Acción 1.2: Formular preguntas investigables
Tras despertar la curiosidad, es necesario canalizarla hacia preguntas claras, precisas y viables
para una investigación escolar.
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- En la Actividad 1, el docente explica qué es una pregunta científica y cómo se formula,
enfatizando en que debe ser específica, medible y vinculada a un fenómeno
observable.
- En la Actividad 2, se organiza un taller en parejas para transformar las curiosidades
iniciales en preguntas investigables. Esta interacción fomenta la reflexión crítica y la
colaboración.
- La Actividad 3, implica clasificar las preguntas según áreas de conocimiento, biología,
física, química o ecología, ayudando a los estudiantes a reconocer la diversidad de
campos que abarca la ciencia.
- En la Actividad 4, el grupo selecciona una pregunta guía que servirá como eje central
del trabajo en el tema. Esta pregunta orientará las investigaciones, actividades y
evaluaciones posteriores, asegurando coherencia y sentido al proceso.
2. Comprende
La segunda fase de la estrategia, denominada Comprende, tiene como objetivo transformar la
curiosidad y las preguntas formuladas en la fase anterior en un conocimiento estructurado,
comprensible y científicamente fundamentado. Aquí, los estudiantes comienzan a establecer
relaciones entre conceptos, a organizar la información y a comprender los procesos que
sustentan los fenómenos naturales observados. Esta etapa es indispensable para dotar de
sentido las experiencias iniciales, ya que les permite interpretar la realidad desde un marco
científico y desarrollar habilidades cognitivas superiores como el análisis, la síntesis y la
evaluación crítica.
Acción 2.1: Construir conocimientos científicos
Esta acción busca que los estudiantes adquieran las bases teóricas necesarias para dar
respuesta a la pregunta guía definida en la fase anterior.
- En la Actividad 1, el docente presenta contenidos importantes a través de recursos
visuales y explicativos, como presentaciones, modelos, infografías o experimentos
demostrativos, de manera que la información sea accesible y significativa. La idea no
es “transmitir datos” de forma memorística, sino construir un relato científico
coherente que dialogue con la experiencia previa de los estudiantes.
- La Actividad 2, se centra en la lectura guiada de textos científicos adaptados,
fomentando el subrayado de ideas clave y el uso de anotaciones al margen para
registrar dudas o reflexiones. Este ejercicio ayuda a desarrollar estrategias de
comprensión lectora en ciencias.
- En la Actividad 3, se organiza un debate breve en el que los estudiantes contrastan la
información recién adquirida con sus ideas iniciales, identificando coincidencias,
cambios o ampliaciones en su pensamiento. Este intercambio favorece la construcción
social del conocimiento.
- La Actividad 4, implica la elaboración de un mapa conceptual en grupo, integrando
los conceptos más relevantes y sus relaciones. Este producto servirá como una
herramienta de referencia durante las fases posteriores.
Acción 2.2: Analizar y explicar fenómenos
Una vez adquiridos los conceptos, es momento de aplicarlos para explicar fenómenos y
procesos, conectando teoría y práctica.
- En la Actividad 1, los estudiantes observan nuevamente el fenómeno inicial (ya sea
en vivo o en video) y, esta vez, intentan describirlo usando terminología científica. Esta
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comparación entre la mirada inicial y la actual permite evidenciar avances en la
comprensión.
- La Actividad 2, propone el análisis de casos o situaciones similares al fenómeno
estudiado, donde los estudiantes identifican causas, consecuencias y variables
involucradas. Esto estimula el razonamiento lógico y la transferencia de aprendizajes
a contextos nuevos.
- En la Actividad 3, se realiza un ejercicio de resolución de problemas o predicciones,
en el que los estudiantes aplican sus conocimientos para anticipar resultados ante
cambios hipotéticos en las condiciones del fenómeno. Este trabajo desarrolla
pensamiento hipotético-deductivo.
- La Actividad 4, culmina con la redacción colectiva de una breve explicación científica
del fenómeno, estructurada en introducción, desarrollo y conclusión, asegurando que
todos los estudiantes puedan expresar el conocimiento adquirido de forma clara y
coherente.
3. Aplica
La tercera fase, Aplica, tiene como propósito que los estudiantes utilicen los conocimientos y
habilidades adquiridos en las fases previas para resolver problemas, desarrollar proyectos y
proponer soluciones a situaciones reales o simuladas. Aquí se fortalece la transferencia del
aprendizaje, permitiendo que los estudiantes comprendan que la ciencia no se queda en el
aula, sino que se proyecta hacia la vida cotidiana, la comunidad y los problemas globales.
Acción 3.1: Diseñar y ejecutar experimentos o proyectos
Esta acción busca que los estudiantes se conviertan en protagonistas de su propio proceso de
investigación, llevando a la práctica los conceptos que ya dominan.
- En la Actividad 1, se forman equipos y se presenta el reto: diseñar un experimento o
un pequeño proyecto aplicado que responda a la pregunta guía o que explore un
fenómeno relacionado. Se les orienta en la definición de objetivos, hipótesis y variables.
- La Actividad 2, implica la elaboración de un plan de trabajo detallado, donde se
establezcan los materiales, procedimientos, tiempos y medidas de seguridad
necesarias para ejecutar el experimento o proyecto.
- En la Actividad 3, los estudiantes llevan a cabo la experimentación o la ejecución de
su proyecto, registrando datos, observaciones y cualquier incidente de forma ordenada
en una bitácora.
- En la Actividad 4, se procesan los datos obtenidos, elaborando tablas, gráficos o
diagramas que faciliten la interpretación de los resultados y la comparación con las
hipótesis iniciales.
Acción 3.2: Resolver problemas y proponer soluciones
En esta acción, los conocimientos científicos se aplican para enfrentar problemáticas concretas,
fomentando la creatividad y la conciencia social y ambiental.
- En la Actividad 1, se presenta a los estudiantes un problema contextualizado en su
entorno (por ejemplo, la contaminación de una fuente de agua local o el uso excesivo
de plásticos) y se les solicita pensar en posibles soluciones.
- La Actividad 2, consiste en un trabajo de análisis colectivo donde se estudian las
causas y consecuencias del problema, así como las barreras para su solución, usando
herramientas como diagramas causa-efecto.
Estrategia didáctica para la enseñanza de las ciencias naturales en educación básica
© Fundación Internacional para Educación la Ciencia y la Tecnología, “FIECYT” 131
- En la Actividad 3, cada grupo diseña una propuesta de solución viable, integrando
conocimientos científicos, consideraciones económicas y posibles impactos sociales y
ambientales.
- En la Actividad 4, los estudiantes presentan sus propuestas ante el grupo o en un foro
escolar, argumentando sus decisiones y respondiendo preguntas, lo que fortalece tanto
su capacidad de comunicación científica como su pensamiento crítico.
4. Comunica
La cuarta fase, Comunica, tiene como objetivo que los estudiantes desarrollen la capacidad de
transmitir de manera clara, rigurosa y creativa los resultados de sus investigaciones, proyectos
y aprendizajes. En esta etapa se fomenta la alfabetización científica y la habilidad de adaptar
el lenguaje y el formato según la audiencia, promoviendo la divulgación y el pensamiento
reflexivo.
Acción 4.1: Preparar la presentación de resultados
Esta acción busca que los estudiantes organicen y estructuren la información obtenida durante
el proceso de investigación para que pueda ser compartida de manera comprensible y
atractiva.
- En la Actividad 1, se orienta a los estudiantes sobre los elementos clave de un informe
o presentación científica: introducción, metodología, resultados, conclusiones y
referencias. Se enfatiza la importancia de la claridad y la coherencia.
- La Actividad 2, consiste en la selección de los datos y evidencias más relevantes,
descartando información redundante o poco significativa, para garantizar que el
mensaje sea preciso.
- En la Actividad 3, los estudiantes elaboran materiales de apoyo como gráficos, tablas,
diagramas, imágenes o videos, que refuercen la comprensión del contenido y
estimulen el interés del público.
- La Actividad 4, implica ensayar la presentación oral o la exposición, practicando el
uso del lenguaje técnico, la entonación, el contacto visual y la gestión del tiempo, para
lograr un discurso seguro y fluido.
Acción 4.2: Difundir y reflexionar sobre el aprendizaje
Aquí se promueve que los estudiantes no solo comuniquen, sino que también valoren y
evalúen el proceso que han seguido, así como el impacto potencial de sus resultados.
En la Actividad 1, se organiza un evento de socialización, como una feria de ciencias, una
exposición escolar o la publicación de un boletín digital, donde los estudiantes presenten sus
trabajos ante compañeros, docentes, familias o miembros de la comunidad.
La Actividad 2, consiste en recibir retroalimentación de la audiencia, registrando
comentarios, preguntas y sugerencias que puedan mejorar el trabajo o abrir nuevas líneas de
investigación.
En la Actividad 3, los estudiantes realizan una autoevaluación y una coevaluación del proceso
y de los resultados obtenidos, reflexionando sobre lo que aprendieron, los retos que
enfrentaron y las habilidades que desarrollaron.
En la Actividad 4, se lleva a cabo una reflexión grupal guiada por el docente, en la que
se discuten las implicaciones éticas, sociales y ambientales del trabajo realizado, reforzando la
visión de la ciencia como herramienta para la transformación positiva del entorno.
Jacqueline Pinenla / Elba Gómez / Clara Gómez / María Nasimba
RICEd: Revista de Investigación en Ciencias de la Educación, Vol. 3, No 6, julio - diciembre 2025, 120-134 132
Sistema de evaluación
La evaluación integral presenta un sistema estructurado para valorar de manera holística la
implementación y los resultados de la estrategia didáctica en ciencias naturales. Este sistema
contempla tres dimensiones fundamentales: la cognitiva, la procedimental y la actitudinal, las
cuales buscan evaluar no solo el conocimiento adquirido, sino también las habilidades
prácticas y las disposiciones personales de los estudiantes durante el proceso de aprendizaje.
En la dimensión cognitiva, la evaluación se centra en los conceptos y la comprensión
de los fenómenos naturales. Aquí, se valora la capacidad del estudiante para asimilar,
interpretar y aplicar los conocimientos científicos relacionados con el tema de estudio. Se
examina si el alumno ha logrado entender los principios fundamentales, identificar relaciones
causa-efecto y explicar procesos desde una perspectiva científica, asegurando que el
aprendizaje conceptual sea sólido y significativo.
La dimensión procedimental enfatiza el uso de instrumentos y el registro de datos,
aspectos determinantes para el desarrollo de competencias científicas prácticas. En esta parte,
se evalúa cómo los estudiantes aplican métodos científicos, como la observación, la medición,
la experimentación y el análisis de resultados. También se considera la habilidad para manejar
adecuadamente herramientas y materiales, así como la organización y sistematización de la
información obtenida durante las actividades experimentales o de investigación.
La dimensión actitudinal abarca aspectos relacionados con el comportamiento y las
actitudes de los estudiantes frente al aprendizaje y el trabajo en equipo. Se valora la
disposición para colaborar de manera efectiva con sus pares, la responsabilidad social y el
compromiso ambiental, promoviendo una conciencia crítica sobre la importancia de cuidar el
entorno natural. Esta dimensión reconoce que la formación integral no solo implica
conocimientos y destrezas, sino también valores y actitudes que fortalecen el desarrollo
humano y social.
De manera general, puede decirse que este sistema de evaluación integral busca
asegurar que la estrategia didáctica no solo impulse la adquisición de saberes, sino que
también fomente habilidades prácticas y actitudes responsables, contribuyendo así a una
educación en ciencias naturales más completa, contextualizada y transformadora.
Figura 3
Sistema de evaluación de la estrategia
Estrategia didáctica para la enseñanza de las ciencias naturales en educación básica
© Fundación Internacional para Educación la Ciencia y la Tecnología, “FIECYT” 133
Validación de la estrategia
La evaluación de la estrategia didáctica se desarrolló a través del método conocido como
criterio de expertos, una técnica que permite validar propuestas educativas antes de su
aplicación en contextos reales. Este procedimiento es fundamental para asegurar que la
estrategia sea pertinente, coherente, viable y eficaz desde una perspectiva académica y
práctica. Para ello, se convocó a tres especialistas con formación avanzada, dos con maestría
y uno con doctorado, quienes aportaron una mirada experta basada en su experiencia y
conocimientos en áreas relacionadas con la educación y la enseñanza de las ciencias naturales.
Cada experto recibió la documentación completa de la estrategia, incluyendo
objetivos, fases, acciones, actividades y sistemas de evaluación. Se les solicitó valorar aspectos
como la claridad de los objetivos, la coherencia interna de las fases y actividades, la pertinencia
pedagógica, la viabilidad para su aplicación en el aula, y el impacto potencial en el aprendizaje
de los estudiantes. Este análisis detallado permitió identificar fortalezas, así como áreas
susceptibles de mejora.
Las observaciones recibidas fueron detalladas y específicas. Por ejemplo, algunos
expertos recomendaron mejorar la precisión en la redacción de los objetivos para facilitar su
comprensión y seguimiento. También se sugirió reorganizar ciertas actividades para que la
secuencia pedagógica favorezca una mejor construcción del conocimiento. Además, se
propuso incluir ejemplos didácticos concretos para facilitar la implementación por parte de
los docentes y añadir materiales alternativos para contextos con limitaciones tecnológicas o
de recursos.
Una vez recopilados estos comentarios, el equipo responsable procedió a integrar los
ajustes recomendados, asegurando que la estrategia mantuviera su esencia original, pero
ganara en calidad y aplicabilidad. Esta etapa de retroalimentación y mejora fue fundamental
para fortalecer la propuesta, aumentando su rigor y adaptabilidad a diversas realidades
educativas.
Tras incorporar las modificaciones, los expertos otorgaron una valoración global
positiva, destacando la innovación de la estrategia, su alineación con enfoques pedagógicos
activos y participativos, así como su potencial para motivar a los estudiantes y desarrollar
competencias científicas. Este aval confirmó que la estrategia está debidamente preparada
para ser implementada en el aula con un alto nivel de confianza en su efectividad.
Tabla 1
Proceso de validación de la estrategia didáctica por criterio de expertos
Criterio de
evaluación
Valoración de los expertos
Ajustes realizados
Claridad y precisión
de los objetivos
Alta claridad, aunque se sugirió
mayor especificidad en algunos
objetivos.
Redacción más precisa de los
objetivos generales y específicos.
Coherencia interna de
la estrategia
Coherente en secuencia y
estructura, con relación lógica
entre fases y actividades.
Reorganización de dos actividades
para mejorar la progresión
didáctica.
Pertinencia
pedagógica
Considerada relevante y alineada
con enfoques activos y
participativos.
Inclusión de ejemplos y recursos
didácticos para contextualizar.
Viabilidad de
aplicación
Alta factibilidad en contextos
escolares con recursos básicos.
Añadidos materiales alternativos
para contextos con limitaciones
tecnológicas.
Jacqueline Pinenla / Elba Gómez / Clara Gómez / María Nasimba
RICEd: Revista de Investigación en Ciencias de la Educación, Vol. 3, No 6, julio - diciembre 2025, 120-134 134
Potencial de impacto
en el aprendizaje
Positivo, con alto grado de
motivación y desarrollo de
competencias científicas.
Se añadió una fase breve de
retroalimentación al final para
reforzar aprendizajes.
CONCLUSIONES
La validación mediante criterio de expertos confirmó la solidez pedagógica y la pertinencia
de la estrategia, evidenciando que sus objetivos, estructura y actividades están alineados con
principios educativos actuales que favorecen un aprendizaje activo y significativo en ciencias
naturales.
Las recomendaciones y ajustes aportados por los expertos permitieron optimizar la
claridad, coherencia y aplicabilidad de la estrategia, asegurando que pueda ser implementada
con éxito en diferentes contextos escolares, incluso aquellos con limitaciones de recursos
tecnológicos.
El aval positivo final otorgado por los especialistas destaca el potencial de la estrategia
para motivar a los estudiantes, promover competencias científicas y contribuir a una
enseñanza contextualizada y reflexiva, sentando las bases para un impacto educativo
significativo y duradero.
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