Alba Guadalupe Yépez Moreno
RICEd: Revista de Investigación en Ciencias de la Educación, Vol. 1, No 2, julio - diciembre 2023, 28-34 30
procesos industrializados, pero en este caso aplicados a seres humanos en sus distintas etapas
escolares (Castillo, 2013).
Según Herrera, Ramírez y Roa (2004) “la motivación es una de las claves explicativas
más importantes de la conducta humana con respecto al porqué del comportamiento” (p. 45).
Todo accionar o simplemente todas las acciones que desarrollan los estudiantes, están
mediadas por sus intereses y motivaciones que no siempre está explícitos para el mismo.
Desde esa perspectiva, los niños, niñas y adolescentes al ser activados se convierten en ejes de
consecución de sus objetivos educativos, alcanzando así, un estatus potencializador en los
procesos que implican su desarrollo e incluso la influencia en el desarrollo de los demás. Debe
tenerse en cuenta que la mayor cantidad de los aprendizajes, son adquiridos por el ser humano
en la interacción social.
El iniciar o emprender una tarea educativa requiere de la activación de intereses y
motivaciones de los estudiantes, los mismos que deben ser encaminados o direccionados hacia
un objetivo socioeducativo con impactos reales, más no simplemente limitado a la formalidad
de asistir a clases. Se requiere de elevar el sentido o carácter práctico y/o aplicable de los
aprendizajes, en la solución de problemas de vida cotidiana; lo cual le otorga relevancia y
valor para ser alcanzado, en cuyos procesos se requieren de un cierto grado de persistencia.
Cabe señalar, que la persistencia incide en los niveles de motivación, por lo que se revela la
necesidad de plantear desafíos moderados, es decir, que no sean ni muy difíciles, ni muy
fáciles de alcanzar, ya que retos muy difíciles pueden conllevar a la construcción de ideas de
fracaso, mientras que los muy simples desembocan generalmente en el facilismo. Los
estudiantes, deben sentir que alcanzan sus objetivos con esfuerzo, lo que les permite superar
metas más complejas progresivamente.
Aprendizaje cooperativo
En el proceso enseñanza-aprendizaje, los estudiantes no pueden ser considerados desde
ningún punto de vista como elementos pasivos, centrados en la simple recepción de
conocimientos, es preciso elevar sus niveles de participación activa y directa, en cuyo caso se
requiere del desarrollo de acciones socio-educativas cooperativas, que conlleven a trabajos
inter y multidisciplinares como bases para el alcance de objetivos comunes, cuyos resultados
revelen el alcance de logros para ellos mismos (estudiantes) y para todos los demás miembros
del grupo o los grupos con quienes interactúan.
El proceso enseñanza-aprendizaje, tradicionalmente se ha desarrollado de forma grupal
o colectiva, pero a la vez ha dado lugar a la competitividad e individualismo, ya que cada
sujeto, tiene el propósito de alcanzar la nota más alta para ser el/la mejor promocionada o
simplemente el mejor estudiante del aula de clase. El “trabajo en grupo” es sinónimo de hacer
determinada tarea juntando dos o más estudiantes sin objetivos claros, roles a desempeñar y
peor aún objetivos a alcanzar, dista de esto lo que es el aprendizaje cooperativo, que consiste
en el “empleo didáctico de grupos reducidos en los que los alumnos trabajan juntos para
maximizar su propio aprendizaje y el de los demás” Johnson (1994, p. 20).
Se precisa que el aprendizaje cooperativo aplicado en el aula, de manera similar a los
momentos en que se aplica en otros contextos, responde a una organización planificada y
organizada, y por su naturaleza, a criterios determinados, más no únicamente a estándares
para que sea considerado e incluyente. En la aplicación del aprendizaje cooperativo, se
requiere de una adecuada organización grupal, la misma que debe ser preconcebida, en
función de los roles a desempeñar, fortalezas, actitudes y aptitudes de las personas, en este
caso de los estudiantes que participaran, para que sea productiva.
Los grupos de aprendizaje para desarrollar el aprendizaje cooperativo, pueden ser
organizados de diferentes manera, por ejemplo considerando: el tiempo amplio (de 1 hora a
un año ), por los objetivos cognitivos a alcanzar y la cohesión grupal que permite la conclusión